¿Estás empezando en el BDSM, pero los cursos de bondage te parecen un poco demasiado complejos para meterte de lleno en el tema? Aquí tienes una técnica de bondage sencilla que te permitirá atar las muñecas de tu pareja con una cuerda. Y todo ello de forma segura y con un resultado bastante estético.
Para ello, solo tienes que memorizar unos cuantos gestos fáciles de poner en práctica.
Al publicar este tutorial, no pretendemos ser grandes expertos en bondage ni en BDSM en general. Es un minicurso de bondage hecho por y para novatos, que te permitirá hacer unas esposas de cuerda sencillas, sin complicarte demasiado la vida.
Si quieres aprender técnicas más elaboradas, mejor opta por clases de shibari o de kinbaku en talleres o clases privadas. Un pequeño tutorial en internet no siempre es suficiente. En la web de Morphée Kinbaku encontrarás una lista de lugares donde aprender shibari, según la ciudad en la que estés.
Cómo elegir la cuerda para atar las muñecas
Puedes elegir una cuerda de bondage de algodón. Se encuentran a menudo en los sex shops, sobre todo en muchos kits de bondage bastante clásicos.
Pero los puristas preferirán las cuerdas de cáñamo o de lino, específicamente tratadas para el bondage. Se pueden comprar en tiendas especializadas en BDSM o en Etsy, o también puedes hacerlas tú. Probablemente volveremos sobre el tema en un próximo artículo.
Por supuesto, nada de cuerdas directamente del Castorama de la zona, que si no las quemaduras están garantizadas.

La longitud de la cuerda es importante. Si es demasiado larga, se enredará más y será difícil de manejar. Según el ancho de las muñecas de tu pareja, calcula entre dos y tres metros, no más.
Antes de empezar
Ante todo, recuerda que cualquier práctica BDSM, incluso suave, requiere confianza y tomar precauciones para evitar accidentes.
Durante toda la experiencia, asegúrate de que tu pareja se encuentra bien:
- Por un lado, en el plano psicológico. Tener los movimientos limitados puede provocar pánico en algunas personas.
- Pero también en el plano físico: comprueba que no tenga ningún calambre y que los dedos no se le pongan anormalmente rojos.
Ante el menor problema, hay que desatar las cuerdas enseguida. Ten a mano unas tijeras de punta roma para poder quitar las cuerdas lo antes posible si hace falta, sin riesgo de hacerle daño a tu pareja.
Tutorial para atar las muñecas de tu pareja
Dobla la cuerda por la mitad para formar un bucle.
Alrededor de las muñecas de tu pareja, pasa los dos extremos de la cuerda por el bucle. Tira, pero no demasiado fuerte: no debes cortarle la circulación sanguínea.
Sujeta los dos extremos de la cuerda con la mano. Dales dos vueltas alrededor de las dos muñecas de tu pareja, en sentido contrario al del bucle. Sin apretar demasiado, como antes.
Una vez dadas las dos vueltas, pasa los dos extremos de la cuerda por el bucle.
Separa los dos extremos de la cuerda. Pasa cada uno entre las muñecas, uno por arriba y el otro por abajo.
Con cada uno de los dos cabos de la cuerda, da dos vueltas, en sentidos opuestos, alrededor de las cuerdas que rodean las muñecas.
Anuda los dos cabos entre sí.
Vuelve a hacer un nudo y tira de los dos extremos de la cuerda para apretarlo.
El resultado
El resultado: unos lazos que no se aprietan solos, pero tampoco se aflojan solos. Las dos muñecas quedan atadas entre sí, pero sin cortar la circulación sanguínea.
No es precisamente la técnica de bondage más estilosa, pero tiene la ventaja de ser fácil de hacer bien. También puede servir para atar los tobillos.
Por cierto, para hacer las fotos que ilustran este artículo, fue Él, que tiene poca paciencia con los nudos, quien tuvo que encargarse sin haber practicado antes (las muñecas de la foto son las mías, y yo sería totalmente incapaz de atarme sola). Y, pese a mis explicaciones bastante confusas, consiguió sin problemas el resultado esperado.










