Hemos tenido la suerte de probar un sextoy con un look badass y francamente original: el vibro Motörhead Orgasmatron.
Ya se lo había anunciado hace un tiempo: al igual que Rammstein, Motörhead ha lanzado su colección oficial de sextoys, producida por la tienda Lovehoney.
A diferencia del grupo alemán, Motörhead no se ha divertido modelando las pollas de sus miembros para contentar a las groupies más acérrimas. Por lo menos, porque esos penes de jelly a precios desorbitados no hacían soñar…
Su gama de juguetes eróticos incluye un vibro tipo “bullet”, un vibro penetrante de plástico ABS, así como un dildo de vidrio, todos ellos en varias versiones fieles al estilo gráfico del grupo… y lo más interesante, un chisme brutal con un look inédito: el Orgasmatron.
“Orgasmatron” es el título de un álbum (y de una canción) de Motörhead. Pero el Orgasmatron es ahora también un vibrador ultra-potente con cable, con cabeza de War Pig, el emblema de Motörhead.
Aquí tienen la prueba del vibro Orgasmatron Motörhead.
Embalaje del vibro Motörhead
Aunque desechable, el embalaje es muy simpático, a juego con el sextoy y completamente dentro de la temática.
En plateado sobre fondo negro, lleva el nombre y el emblema del grupo, Snaggletooth, una cabeza de un bicho enorme con colmillos y un casco con puntas, a medio camino entre el perro y el jabalí, también llamado “War Pig”. Se puede leer: “Orgasmatron – War Pig Wand Vibrator”.
En la parte de atrás, el vibro aparece representado, rodeado por llamas infernales.
Aspecto del vibro Motörhead Orgasmatron
El Orgasmatron es negro, una elección de tono evidente para un vibro tan badass. Su mango está adornado con el logo del grupo, el “War Pig” y el as de picas del álbum “Ace of Spades”, impresos en plateado.
Su cabeza, de un negro liso, representa a Snaggletooth, en tres dimensiones.
Al igual que la del vibro licorne Tokidoki x Lovehoney, que probamos anteriormente, esta cabeza es un grueso revestimiento desmontable de silicona, bajo el cual se esconde una cabeza más clásica, similar a la del Fairy Large, en forma y dimensiones. Pero de color negro, por supuesto.
Textura y materiales
El revestimiento con la efigie del “War Pig” de la cabeza es de silicona mullida, mientras que el resto del sextoy es de plástico rígido.
Estos dos materiales son seguros para el organismo y no porosos.

Alimentación del vibro Motörhead
El Orgasmatron es con cable.
Lo bueno es que nunca se quedarán sin batería. Lo malo es que, por consiguiente, no es muy transportable, y por supuesto, inutilizable si hay agua por los alrededores.
Controles del Orgasmatron
El Orgasmatron se controla mediante una perilla de ajuste, que controla un potenciómetro.
Este sistema, idéntico al del Fairy o del Body Wand Large, es, a mi gusto, el más práctico y agradable de usar, ya que permite ajustar con precisión la potencia a la intensidad deseada, y hacerla variar, en cuanto se tenga ganas, con un simple movimiento del dedo.
Nivel de ruido del vibro Motörhead
En cuanto al ruido, el Orgasmatron pasará completamente desapercibido… si se encuentran en medio de un concierto de metal. Si no, pues, como cualquier vibro ultra-potente con cable, es ruidoso. No obstante, el revestimiento de silicona atenúa algo el nivel de ruido.
Uso del vibro Motörhead
El Orgasmatron hace honor a su nombre: es de una eficacia temible, permitiendo obtener un orgasmo exprés en menos de un minuto.
Más precisamente, su potencia es del mismo orden de magnitud que las del Body Wand, del Fairy Large y del vibro Licorne Tokidoki x Lovehoney.

Lo sospecho de ser el gemelo maligno de este último: formas idénticas, cabezas de mismo diámetro, misma potencia y mismo tipo de revestimiento.
Bajo sus disfraces radicalmente opuestos, ¿tendrían la licorne y el War Pig el mismo corazón? En todo caso, pueden intercambiar sus sombreros. De pronto me imagino a Lemmy montado en una licorne.
Pero volvamos a las sensaciones en sí mismas. El revestimiento, mullido y texturizado, atenúa los roces, haciendo las vibraciones menos agresivas para el clítoris, y permite jugar con los relieves y los matices de texturas para placeres variados.
Y si se quiere volver a algo más “clásico” y sentir las vibraciones plenamente sin el menor amortiguamiento, basta con quitar esta capucha, y nos encontramos ante un clone del Fairy con un look más oscuro.

Conclusión sobre el vibro Motörhead
Lo bueno:
- El diseño del Orgasmatron es original, badass y hace homenaje al grupo. Sus creadores no se han limitado a escribir “Motörhead” en una esquina del chisme, es un objeto de placer con un look divertido, que da ganas de mostrar.
- Es temiblemente eficaz, tan potente como el Fairy, con un revestimiento cuya textura permite variar las sensaciones.
Lo malo:
- Está reservado a los fans. Si lo ponen en las manos de una persona a la que no le guste el metal, probablemente lo mirará de reojo, preguntándose de dónde sale ese bicho raro.
El Orgasmatron no es solo un goodie destinado a los coleccionista(s). Es una temible máquina de orgasmos que hace honor a su nombre.
Es evidentemente más caro que el Fairy, pero su precio, rondando los cien euros, sigue siendo razonable para un chisme bien hecho, muy original y eficaz.
Si están en busca de un regalo simpático y un poco especial para una amiga o una compañera metalera, o si son fan de Motörhead y quieren haceros un favor, no lo duden: el Orgasmatron es un buen sextoy.
Note finale du test
Les plus
- Look original y badass
- Ultra potente, por lo tanto ultra eficaz
Les moins
- Reservado a los fans del grupo
Gracias a Lovehoney por habernos proporcionado le vibro Orgasmatron Motörhead para esta prueba












