El Stronic Real es una variante fálica de los célebres pulsadores de Fun Factory. Un poco más fino que el Eins, el Zwei y el Drei, su forma representa un pene muy estilizado.
Hasta ahora, me he entusiasmado mucho con los Stronic, y en particular con el último en llegar, el Stronic G, enfocado en la estimulación del punto G.
Por eso, al enterarme de la existencia del Stronic Real, un Stronic en forma de pene, tuve muchas ganas de probarlo.
Aquí va mi opinión sobre el Stronic Real de Fun Factory.
Embalaje
Nada nuevo en cuanto al embalaje, Fun Factory se mantiene en las mismas costumbres. La caja es de cartón, adornada con visuales del sextoy, no desagradable de ver, pero desechable.
No se incluye estuche de almacenamiento.
El sextoy
Aspecto del Stronic Real
La parte insertable del Stronic Real tiene una forma fálica muy estilizada. Cuenta con un glande, de forma bastante similar a la de un pene, pero el realismo se detiene ahí. Es liso, recto, bien simétrico, sin venas, sin pliegues, en resumen, si es un pene, es el de Barbapapa.
Sin embargo, este look “en forma de pene, pero sin llegar a parecerse pelo a pelo a una polla” es bastante guay. Se puede querer una forma fálica sin por ello desear una semejanza con un pene pelo a pelo. Y visualmente, no es feo.
El modelo que hemos recibido es rosa, pero el Stronic Real también existe en color carne y lila.
Su empuñadura, negra, dotada de tres botones, es idéntica a la de los demás Stronic.
Textura y materiales
La parte insertable del Stronic Real es de silicona de calidad médica. Este material es seguro para el organismo, no poroso e inodoro.
Alimentación
En cuanto a la alimentación, es el mismo sistema para todos los Fun Factory recientes, y el Stronic Real no es la excepción.
Su cable de carga, el Click & Charge, tiene un extremo magnético, que se adhiere a dos polos en la empuñadura. Por el otro lado, se trata de un conector USB tradicional, que se enchufará en un ordenador o en el cargador de un smartphone. De hecho, no se incluye cargador.
Uso
Controles y modos
Los controles del Stronic Real están compuestos por tres botones. Un botón “Fun” permite encender y apagar el sextoy, mientras que dos teclas “+” y “-” permiten navegar entre los modos. Estos no son en “bucle”: después del último, no se vuelve al primero.
El Stronic Real tiene diez modos: siete velocidades más o menos rápidas de pulsaciones regulares, y tres ritmos más fantasiosos. A diferencia de los vibradores tradicionales, para los cuales los modos fantasiosos son generalmente un gadget fútil más que nada, los modos intermitentes de los Stronic presentan un interés real.
Eficacia del Stronic Real
La forma del Stronic Real es un poco menos estimulante que la del Stronic G. De hecho, el punto G se estimula menos.
Pero lo bueno es que la forma del sextoy, más recta, le permite un movimiento de amplitud bastante amplia. Y eso, incluso sin las manos. Sus vaivenes intermitentes, combinados con la forma de su glande, evocan más una penetración fálica.
De ahí a compararlo con un pene humano… Bueno, el ritmo es bastante rápido, eso sí. Pero las sensaciones son interesantes, y si se combinan con una estimulación clitoriana, el orgasmo está garantizado, rápidamente y sin demasiado esfuerzo.
Conclusión sobre el Stronic Real de Fun Factory
Lo bueno:
- El Stronic Real es realista, pero con moderación. Las sensaciones tienen similitudes con una penetración hecha por un pene, sin copiarla. Y su aspecto es fálico, pero sin venas, ni pliegues, ni testículos.
- Es eficaz, incluso sin las manos.
- La calidad es impecable: un material sano y duradero, una batería potente y acabados de primera.
Lo malo:
- Sigue siendo menos eficaz que el Stronic G.
- Sigue sin incluirse ningún accesorio. Como de costumbre en Fun Factory, no se encuentra ni cargador, ni estuche.
Note finale du test
Les plus
- Realista y fílico con moderación
- Eficaz incluso sin las manos
- Calidad excelente
Les moins
- Menos eficaz que el Stronic G
- Sin estuche de almacenamiento







