El vibro Butch Cassidy Adrien Lastic es un rabbit todo rosa, cuya punta clitoridiana puede revestirse con dos “capuchas” intercambiables… De ahí su nombre tomado de un bandido estadounidense del siglo XIX, probablemente.
Uno de estos recubrimientos tiene dos orejas, como un conejo, mientras que el otro tiene una protuberancia única, que le confiere un aire fantasmal.
Este sextoy tiene un parecido con el Sexy Bunny de Love to Love, un rabbit que habíamos probado hace muchísimo tiempo. En cuanto a la marca Adrien Lastic, se centra más bien en sextoys de gama media, a precios accesibles.
Aquí está la prueba del rabbit Butch Cassidy Adrien Lastic.
Embalaje del sextoy
La caja del sextoy es de cartón, rellena de espuma. Se incluye un estuche de almacenamiento de satén.
Apariencia del rabbit Butch Cassidy Adrien Lastic
El rabbit Butch Cassidy es un vibro fucsia, con mango negro. Es un poco kitsch, pero no feo.
Como todo rabbit, tiene dos brazos, uno pequeño para el clítoris y uno grande para insertar en la vagina. Pero tiene un pequeño extra que lo diferencia: dos capuchas intercambiables, que se colocan en el brazo clitoridiano para modificar su textura.
Ya os lo contaba al principio de esta prueba: una de estas capuchas tiene aire de conejo, la otra, de fantasma.
Textura y materiales
Todo va bien por ese lado: el recubrimiento del Butch Cassidy de Adrien Lastic es de silicona, un material sano para el organismo. Su mango, por su parte, es de plástico ABS.
Los dos brazos son flexibles, y las puntas lo son aún más.
Alimentación
El Butch Cassidy funciona con 4 pilas AAA. Hace unos años, quizá no me habría parecido tan incómodo…
Pero estamos en 2018, y los sextoys con una batería decente a un precio razonable no faltan. En estos días, encontrar este modo de alimentación arcaico (y poco práctico) en un sextoy que cuesta, al fin y al cabo, casi cincuenta euros, es decepcionante.
El manual de instrucciones también especifica que “el compartimento de las pilas debe permanecer siempre seco“. En una época en la que la mayoría de los sextoys son waterproof, Butch Cassidy quizá haría mejor en robarse una DeLorean para volver a 2013, donde probablemente encontraría su sitio…
Controles y modos
Los controles, en el mango, se componen de cuatro botones:
- Un botón redondo enciende y apaga el sextoy.
- Dos botones “+” y “-” hacen variar la intensidad de las vibraciones.
- Y un botón “F” permite navegar entre los modos.
Cuando se enciende el sextoy, este arranca, sistemáticamente, en un modo de pulsaciones constantes. Mientras que la mayoría de los vibros empiezan por los modos constantes, antes de pasar a modos más fantasiosos que, seamos sinceros, muy a menudo son más un gadget que otra cosa.
Pero, aquí, hay que pasar por no uno, ni dos, sino seis modos fantasiosos que no presentan realmente interés antes de llegar a un modo constante…
Y si, por desgracia, con la prisa de llegar al famoso modo que permite usar este sextoy como un vibro normal, se pulsa una vez de más, ¡hop!, ahí va uno a repetirse la aburrida sucesión de estos modos que pretenden ser divertidos.
He intentado anotar, en orden, los distintos modos, para transcribírselos:
- Primer paso: pulsaciones. No pulsaciones-rebotes al estilo Stronic, ni pulsaciones-aspiración al estilo Womanizer, no, una simple sucesión monótona “vibraciones encendidas – apagadas – encendidas – apagadas”, etc.
- Pulsaciones más largas.
- Tres cortas, una larga.
- … Más o menos lo mismo, con duraciones que difieren ligeramente.
- Pulsaciones rápidas, y luego una muy larga.
- ¿Otra vez pulsaciones? ¡Vaya! Que no es todo, pero me voy a dormir sobre el botón, yo…
- ¡Ah, por fin, pulsaciones constantes! ¡Llegó la hora!
En fin, todo esto es un rollo.
Nivel sonoro
En cuanto al nivel sonoro, es muy aceptable. Para nada molestar a los vecinos, ni siquiera a los compañeros de piso si tienen alguno.

Eficacia del rabbit Butch Cassidy Adrien Lastic
El Butch Cassidy Adrien Lastic se usa como cualquier rabbit. Se inserta el brazo grande en la vagina, mientras que el pequeño vibra contra el clítoris.
En cuanto a la eficacia, suponiendo que se haya logrado ajustar el vibro en el modo constante a potencia máxima, es correcto, sin ser transcendente tampoco.
La potencia de las vibraciones es suficiente para alcanzar el orgasmo, y las pequeñas puntas de fantasma y conejo aportan variaciones de textura apreciables. Aun así, he visto mejor en cuanto a sensaciones proporcionadas por un rabbit, especialmente en Fun Factory, Lelo o incluso Nexus.

Conclusión sobre el rabbit Butch Cassidy Adrien Lastic
Los puntos positivos:
- Su look es bastante simpático.
- Su material es sano para el organismo.
Los puntos negativos:
- Sus controles son, simplemente, atrocios.
- Funciona con pilas y no es waterproof. Está desactualizado y es poco práctico.
Note finale du test
Les plus
- No feo
- De silicona
Les moins
- Controles abominables
- A pilas
Bueno, el rabbit Butch Cassidy de Adrien Lastic tiene el mérito de ser de silicona y de tener un look bastante simpático, y está lejos de ser el peor sextoy del universo. Pero no me gusta, principalmente por sus controles, que desafían toda lógica y toda noción de ergonomía.
Si quieren elegir un buen rabbit, les aconsejo que echen un vistazo a:
- Para un clásico eficaz con calidad impecable, el Lelo Ina 2.
- Si prefieren algo más original, el Nexus Bisous, que les hace volar en el coño. Cosa que, descrita así, puede parecer rara, pero lo hace bien.
- O en Fun Factory, el Dolly Bi, rabbit-delfín para las aficionadas a los sextoys animalísticos, o también el Miss Bi o el LadyBi, para las que prefieren las formas abstractas.








