Llevaba mucho tiempo con muchísimas ganas de probar el Goodfella de Vixen Creations, un dildo realista bastante particular.
La marca estadounidense Vixen es difícil de encontrar en Francia. Fabrica juguetes sexuales de silicona pura que tienen fama por su textura especialmente realista, gracias a una fórmula patentada que ha desarrollado: el VixSkin.
Alguien de la tienda Lovehoney, que hace poco lanzó su versión francesa, se puso en contacto con nosotros para proponernos probar juguetes sexuales. Al ver que tenía varios artículos de VixSkin en su catálogo, aproveché la ocasión.
Aquí está la reseña del Goodfella de Vixen Creations, un juguete sexual realista de silicona, con base plana, que puede usarse con un arnés, muy blandito y con un bonito par de testículos.
Embalaje del juguete sexual
El embalaje es sencillo, discreto… y desechable. De plástico transparente, protege el dildo y permite observarlo antes de abrirlo.
Como el VixSkin es bastante blando en algunas zonas, es mejor no dejar el Goodfella tirado por ahí sin protección. Podrían aplastarlo fácilmente, por no hablar del riesgo de que algún juguete sexual menos honrado lo ataque químicamente. Se recomienda encarecidamente conseguir una caja o una funda para protegerlo.
Aspecto del Goodfella: un dildo de lo más realista
El Goodfella se parece a… bueno, se parece a una polla.
Es más pequeño de lo que imaginaba… A diferencia de los Fleshjack, no representa el sexo de una estrella porno masculina (que suele tener una tendencia a estar bastante bien dotada), sino un bonito pene más bien de tamaño medio. Mide unos 18 centímetros de largo (contando la base), de los cuales 13 cm son insertables, y tiene 3,5 cm de diámetro.

Bueno, de tamaño medio… Como el eterno debate sobre el tamaño medio del pene humano no deja de recibir cifras nuevas*, no sabría decir si realmente es así, pero, en cualquier caso, no diría que es un cacharro «gigantesco» ni «minúsculo» si fuera el órgano reproductor de una persona.
(*) Hace poco, las pollas encogieron. O, en todo caso, su tamaño medio oficial. Pasamos de 14,15 centímetros (estudio realizado en 2014 con 1661 hombres que se midieron a sí mismos mientras se masturbaban) a 13,12 cm en erección (estudio realizado en 2015 con 15521 hombres; profesionales de la salud midieron los penes siguiendo un procedimiento estandarizado).
Este falo tiene un par de testículos redonditos, que no forman parte de la base del dildo, sino que «cuelgan» detrás de ella… No están arrugados, pero su superficie está cubierta de pequeños granitos en relieve, como de «piel de gallina», y la línea central del escroto está muy bien representada. No he tenido ocasión de contemplar cientos de «huevos» de dildos a lo largo de mi vida, pero estos son los más realistas que he visto hasta ahora.
El Goodfella está ligeramente curvado, con el glande apuntando hacia arriba.
Después del glande hay una zona con textura que parece representar un prepucio retraído (¿a menos que esté circuncidado? He contemplado un montón de fotos de pollas para comparar, pero no he conseguido llegar a una conclusión definitiva); luego vienen el tronco, con venas marcadas, la raíz y los testículos, y por último, la base, que es un círculo aplanado por los lados.
Textura y materiales
Los dildos «realistas» de la marca Vixen Creations —entre ellos, el Goodfella— están hechos de un material patentado llamado «VixSkin». A diferencia de la mayoría de los materiales patentados destinados a fabricar juguetes sexuales «realistas», el VixSkin está compuesto al 100 % de silicona de platino.
Vamos a toquetearlo.

Los testículos del Goodfella son muy blanditos. Me encanta apretarlos mientras exclamo: «¡Pui, pui!». Sería vergonzoso —y doloroso— que mantuviera esta mala costumbre cerca de un par de testículos humanos.
El tronco del cacharro es más rígido, lo bastante como para que pueda lucir una erección bien recta (si el pene fuera tan blando como sus huevitos, solo serviría para hacer el helicóptero con la polla), pero sigue siendo un poco flexible: más o menos como un pene de verdad en erección, se puede doblar, pero no partir por la mitad. El glande es más blando, mientras que la base es bien firme.

En resumen: en cuanto a textura realista, resulta increíblemente convincente.
Bueno, si lo pones al lado de un pene en erección, aun así se nota al instante la diferencia al tocarlo (Él me sirvió de conejillo de Indias para la comparación).
La superficie del dildo es menos suave: sí, es lisa y blandita, pero no es piel (una vez lubricada o bajo el agua, la diferencia se nota menos). Y cuando sujetas un pene con la mano y lo aprietas un poco, notas que está «lleno de tubos» (¿los cuerpos cavernosos? ¿Las venas? En cualquier caso, se nota que su textura no es uniforme… Si tienes un pene a mano, ya verás a qué me refiero), algo que, obviamente, no pasa cuando toqueteas el Goodfella. Pero si no tienes un pene de referencia, te puedes dejar engañar.

No es el primer juguete sexual «realista» y «multitextura» que probamos. Ya habíamos probado el Tantus Max O2, que también tiene la buena idea de combinar zonas más firmes con otras más blandas.
Pero con el Goodfella de Vixen Creations se alcanza otro nivel de realismo: se distinguen toda una gama de matices en lo «blandito» del cacharro, según la zona que toques. Podrían haberlo llamado «Cincuenta sombras de polla» (aunque habría sido un nombre muy feo).
La página oficial de la marca nos da algunas explicaciones sobre su fórmula mágica. El secreto es que el VixSkin contiene un lubricante a base de silicona (de composición parecida a la de la mayoría de los lubricantes íntimos de silicona que se venden en las tiendas), suspendido entre las moléculas, y eso es lo que le da su elasticidad y su tacto «realista».
Limpieza y lubricación del Goodfella de Vixen Creations
El VixSkin (que, por tanto, es un tipo de silicona) es un material no poroso, que no se degrada con el tiempo.
Se limpia con agua y jabón, aunque también se puede hervir para desinfectarlo a la perfección.
Para lubricarlo, dada la composición particular de la silicona VixSkin, es mejor limitarse a los lubricantes a base de agua.

Uso: penetración vaginal
Al usar el Goodfella, ya casi no se nota la diferencia con un pene de verdad.
El glande es especialmente convincente. Por lo general, esta parte es la que delata que un juguete sexual es un juguete: al primer contacto, el «glande» de un dildo suele ser claramente más firme —y a menudo está más frío… En cambio, el del Goodfella es muy «blandito».
Para que el Goodfella tenga una temperatura «creíble», basta con calentarlo unos instantes entre las manos o bajo el agua del grifo. Una vez tibio y cubierto con un poco de lubricante, da el pego.
La presencia de los testículos también contribuye bastante al realismo. Cuando tienes relaciones sexuales con un pene humano, salvo que haya un glory hole o un bondage muy envolvente de por medio, tarde o temprano acabas en contacto con unos huevitos…
Penetración anal
Probablemente ya estén hartos de verme entusiasmarme con el realismo del cacharro. Ya lo hemos entendido: se parece mucho a un pene, incluso en cuanto a las sensaciones, y durante la penetración anal también se nota.
Detengámonos solo en un detalle… de tamaño. Porque, cuando eliges un juguete sexual anal, una pregunta que suele hacerse una es: «¿Me entrará en el culito?» (es decir: sin que resulte incómodo).
Algunas respuestas:
- Si te entra un pene, te entrará.
- Si no sabes si te puede entrar un pene: sin ser gigantesco, su tamaño tampoco es precisamente insignificante. Pero es blandito, y eso ayuda.
Usarlo con un arnés
Con esos huevitos, el Goodfella no puede pasar por el aro de un arnés empezando por el glande. Hay que colocar el aro entre la base y los «testículos» del juguete sexual, y para eso no hay ningún truco mágico: hay que tirar del aro y retorcer la base en todas direcciones hasta que pase. Es un poco engorroso. Pero, una vez colocado, se mantiene perfectamente en su sitio.
Quizá lo mejor sea anticiparse y colocarlo en el arnés con antelación.
El contacto entre quien lleva el arnés y la persona penetrada se ve limitado por los «testículos» que se interponen en el camino, lo cual, en sí mismo, es un inconveniente. Pero, por otro lado, me parece divertido acabar con un par de huevos colgando… Es una experiencia interesante y acentúa el aspecto «realista», además de permitir un montón de juegos de rol en los que aparece un pene.
Conclusión sobre el dildo realista Goodfella de Vixen Creations
Lo bueno:
- La estupenda textura del VixSkin, agradable y de lo más realista, con zonas blandas y un núcleo más firme (no es el primer juguete sexual que describo como un caramelo relleno, pero su textura es aún más estupenda que la del Max O2 de Tantus).
- … Y todo ello, en silicona pura.
- El Goodfella es visualmente muy realista.
- Tiene testículos (y además son convincentes y blanditos), y es divertido.
Lo malo:
- Cuesta un poco colocarlo en un arnés por culpa de los testículos.
- Su precio es bastante elevado (casi 110 euros): está justificado por la calidad, pero el Goodfella sigue siendo una inversión considerable en juguetes sexuales.
Me gusta mucho el Goodfella y su material, el VixSkin, cuya textura es genial.
Si buscan un buen dildo realista y se lo pueden permitir, y les tienta la idea de toquetear unos huevitos de juguete, no lo duden: el Goodfella les está esperando. Si no, en versión sin testículos, Lovehoney ofrece otros juguetes sexuales de VixSkin (de la marca Vixen Creations, eso sí).
Note finale du test
Les plus
- Una textura con matices de densidad, agradable y muy realista
- Una composición sana (solo silicona)
- Unas pelotitas esponjosas
- Es visualmente realista
Les moins
- Un precio elevado
- Un poco engorroso de meter en un arnés
Gracias a Lovehoney por habernos proporcionado le Goodfella para esta prueba
Un código promocional exclusivo:
Comprar en Lovehoney 15% de descuento a través de este enlace












