Sextoys tóxicos en jelly

Sextoys veteranos y materiales dudosos: la jelly

el

Certos materiales que componen los sextoys se deben evitar como la peste. En particular, el jelly, a veces llamado también “látex gelatinoso”.

El término “jelly” no define un material propiamente dicho, sino una mezcla de plásticos, que da lugar a sextoys blandos y translúcidos, que a menudo tienen la apariencia de grandes golosinas. Esta mezcla puede contener un poco de lo que sea.

Sextoys tóxicos de jelly

El jelly tiene, por tanto, una fastidiosa tendencia a ser propenso a reacciones químicas sorpresa. Ya os lo he contado antes. Pero aquí tenéis la prueba en fotos, con dos sextoys veteranos, jubilados desde hace mucho.

El primero de estos sextoys de jelly es el dildo de nuestro primer arnés, el Briana, de la marca Doc Johnson. El segundo es un viejo rabbit, del que no logro recuperar ni el nombre ni la marca.

El rabbit de jelly: todo derretido

Mira de cerca a este pobre animal. ¿Ves la zona en el centro de la foto?

La superficie está completamente derretida. Y si hacéis zoom en las otras fotos, veréis que el artilugio presenta varias lesiones similares a estas.

Un sextoy de jelly

 

Este vibrador, sin embargo, no ha sido maltratado. No lo he olvidado junto a una estufa, no lo he cocido en el horno… Simplemente se ha quedado tranquilo en compañía de otro sextoy… y estos dos desgraciados se han peleado, a base de reacciones químicas.

El dildo de jelly: cambio de color

Comparad el aspecto del dildo del Briana en su juventud (foto de presentación oficial procedente del sitio de su marca, a la izquierda) con su aspecto actual.

El Briana de Doc Johnson, un dildo cinturón de jelly Sextoys de jelly desgastados

 

Se observan varias cosas:

  • Ha cambiado de color de forma bastante considerable. Bueno, su tono cuando lo compramos quizás no coincidía exactamente con el que luce en su visual oficial. Pero incluso suponiendo que tiraba más al verde, sigue siendo un cambio bastante considerable.
  • El tono que ha tomado es bastante feo: un verde amarillento y marronoso que no da demasiado por donde coger…
  • Y no se ve en la foto, pero huele a rabia (ya olía al principio). Y si dejamos de usarlo, bien antes de que se pusiera amarillento, es porque había tomado un sabor picante francamente poco tranquilizador.

 

Los conservo, en recuerdo de sus buenos y leales servicios (o quizá no tan leales, al fin y al cabo)… Lejos de los otros sextoys, y cada uno en su funda separada, para que mi armario de sextoys no se convierta en el laboratorio del pequeño químico.

 

Y vosotros, ¿ya habéis encontrado algún inconveniente relacionado con sextoys de jelly? Decidnoslo en comentarios o en el foro.

 

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *