De tanto frecuentar sextoys chulos, casi se nos olvidarían sus primos demoníacos: los sextoys extraños que nadie esperaba con ansias. Los que te susurran en la mente la obsesiva pregunta: “¿pero qué es este bicho, y sobre todo, por qué existe?”.
Demos un paseo por el encantado mundo de las atrocidades sextoyesques.
Sextoys extraños: la cock pipe
La cock pipe es un accesorio que permite fumar mientras se succiona.
Fumar mientras se succiona, succionar mientras se fuma, pero ¿por qué querría uno hacer algo así? Y ¿por qué el pene en el vídeo de “demo” del aparato es visiblemente un falso? Tantos misterios rodean a este extraño artefacto…
Para la segunda pregunta, me permito sin embargo emitir una suposición: el señor tuvo miedo de quemarse el pene durante el rodaje, y hábilmente sustituyó un dildo por su precioso órgano. Lo cual parece bastante razonable de su parte, ya que el aparato no se vende a priori ni como sextoy, ni como chupada, gracias a la denominación genérica de “novelty” (o sea, gadget).
El glory hole portátil
El glory hole, orificio mural destinado a las felaciones anónimas, tema de muchos pornos y objeto de muchos fantasmas… Oye, pero bueno, meter la polla en un agujero dudoso de un lugar poco tranquilizador para confiarla a un(a) desconocido(a), puede parecer un pelín arriesgado.
Para el mayor placer de los fantaseadores prudentes, aquí está el glory hole portátil, una falsa pared perforada, para instalar en casa bien a salvo, en el marco de una puerta. A 799 dólares la tela agujereada tensada en un marco, al fin y al cabo, quizá valga la pena chapucear un poco.
La Joy Ride, mini-moto fucking machine
La Joy Ride no es solo una broma de Epiphora. También es una fucking machine bien real. Que a primera vista parecería una moto para niños… si no llevara dos dildos en el asiento.
Que hay que montar imperativamente gritando “¡Vrum! ¡Vrum! ¡Vrum!”: ya que estamos, mejor aprovechar para desahogarse, si tu dignidad ha aguantado hasta aquí, pasará desapercibida en la inercia.



