El Kit Wanderful Dorcel es una wand recargable. En resumen, un vibrador ultrap potente que se aplica sobre el clítoris para alcanzar orgasmos a toda velocidad. Pero lo particular de este juguete sexual es que se vende con dos accesorios adicionales.
El primero, penetrante, está pensado para estimular el punto G o el ano, mientras que el segundo transforma el juguete sexual en un rabbit.
Un vibrador multiusos puede deparar sorpresas buenas o malas. Entonces, ¿un exceso de celo chapucero o el combo más placentero? ¿Qué tal está el kit Wanderful de Dorcel?
Packaging del juguete sexual
La caja, negra y dorada, mitad cartón y mitad plástico transparente, es desechable.
Cabe destacar que incluye una bolsita de satén, lo bastante grande como para guardar el juguete sexual y sus dos accesorios. Se agradece tener dónde guardar el aparato.
Aspecto del kit Wanderful Dorcel
Por una vez, parece que Dorcel ha dejado de lado los diseños horteras. El Wanderful y sus accesorios tienen un aspecto bastante discreto.
Solo hay un toque dorado en la base de la wand; por lo demás, todo es negro.
Textura y materiales
La wand y sus accesorios son de silicona. No entraña ningún peligro para el organismo y no tiene olor.
El mango tiene un dibujo cuadriculado en relieve que ayuda a sujetarlo en la palma de la mano sin que resbale.
Alimentación del kit Wanderful Dorcel
El vibrador del kit Wanderful es recargable. Su cable, que se conecta a un puerto USB, lleva un conector jack en el extremo que va al juguete sexual.
Este tipo de conector me parece bastante poco práctico. Nunca sabes si has conectado bien el juguete sexual, si el conector está metido solo hasta la mitad o si acabas de romperlo.
La autonomía es bastante escasa: una hora como mucho. El juguete sexual se apaga de golpe cuando se agota la batería, sin avisar antes. Y eso puede resultar frustrante.
Controles y modos
El juguete sexual tiene un montón de modos de vibración. Según la presentación oficial, tendría 8 niveles de intensidad y 20 modos de vibración. Eso sí, no consigo contarlos.
Son demasiados y es un lío orientarse entre ellos. Para empezar, no hacen falta tantos modos «fantasiosos», con vibraciones interrumpidas, entrecortadas o a ráfagas. Por lo general, juegas con ellos cinco minutos y luego te centras en los modos constantes, que son más eficaces.
Además, aquí falta lo esencial. De hecho, navegar por los modos constantes es un auténtico suplicio. Al encender el juguete sexual, empieza en el modo constante más potente, y te llevas una grata sorpresa: las vibraciones tienen mucha caña, sobre todo para empezar.
Pero lo que viene después es una decepción tras otra. Luego, según el botón que pulses, irás pasando:
- O bien a vibraciones cada vez menos potentes. Después, una vez que llegas al nivel más bajo, la intensidad vuelve a aumentar hasta alcanzar el nivel inicial.
- O bien a modos «fantasiosos», menos eficaces. Y si has ido pasando por esos modos fantasiosos, ¡pobre de ti! Tendrás que tragarte 20 para volver al modo constante inicial.
Y, para rematar, cuesta encontrar los controles con la punta del dedo, porque sus relieves son difíciles de distinguir de los dibujos del mango. En resumen, te equivocas de botón a menudo.
Eficacia del kit Wanderful Dorcel
A máxima potencia, las vibraciones del kit Wanderful están bastante bien para un vibrador con cable ultrap potente. Sin batir ningún récord, son suficientes para correrse.
Sin embargo, en cuanto tocas los controles, todo se vuelve un desastre y te corta el rollo de golpe.
Pero mientras uses el vibrador en el primer modo, todo va bien. No deja de ser un poco absurdo tener 19 modos inútiles, ¡por no hablar de lo molestos que resultan si te topas con ellos por error!
En cuanto a los accesorios adicionales, es una idea interesante, pero que merecería una implementación más lograda.
Uno de los accesorios transforma la wand en un rabbit. Resulta bastante eficaz, pero su cabezal para el clítoris pierde buena parte de las vibraciones por el camino. A veces se suelta si hay demasiado lubricante por ahí.
El otro puede transformar la wand en un estimulador anal vibrador o en un pequeño vibrador para el punto G. Le falta algo de rigidez y cuesta introducirlo sin que intente escaparse.
Conclusión sobre el kit Wanderful Dorcel
Lo bueno:
- A máxima potencia, es un vibrador bastante potente.
- Los accesorios intercambiables permiten variar los usos del juguete sexual.
Lo malo:
- Los controles son absurdos, y la cantidad desorbitada de modos hace que sea impracticable usarlos. Lo estropea casi todo y hace que usar este vibrador sea más irritante que excitante. ¡Da la impresión de que ningún ser humano lo probó antes de que saliera a la venta!
- Los accesorios deberían estar mejor acabados. La idea de partida era buena… Pero el accesorio «rabbit» pierde buena parte de las vibraciones, mientras que el destinado al punto G o al sexo anal es demasiado blando. Los dos tienden a soltarse si la situación se vuelve demasiado resbaladiza.

Note finale du test
Les plus
- Bastante potente
- Puntas intercambiables
Les moins
- Controles absurdos
- Demasiados modos fantasía
- Puntas mal diseñadas
Con juguetes sexuales más discretos que antes, que han dejado atrás el tradicional tono fucsia, Dorcel intenta construirse una imagen más elegante. Pero el aspecto no basta para diseñar un buen vibrador.
Al kit Wanderful Dorcel claramente le falta reflexión sobre qué hace que un juguete sexual sea práctico o absurdo. Sus controles parecen diseñados totalmente al azar, y da la impresión de que nadie los probó para comprobar si tenían sentido antes de decidir fabricarlos en masa.
Gracias a Dorcel Store por habernos proporcionado le kit Wanderful para esta prueba













