Fun Factory Stronic G: un pulsador para el punto G

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El Fun Factory Stronic G es el último pulsador diseñado por la marca alemana. Es la continuación de numerosos modelos: el Stronic Eins, el Drei y el Zwei, y el rabbit Stronic Bi Fusion.

Su particularidad: en su extremo, una cabeza protuberante, curvada y plana, dotada de una forma especialmente diseñada para la estimulación del punto G. Su morfología no deja de recordar la del Ella o del Gigi de Lelo, sextoy que me encantan en particular.

El pulsador Stronic G de Fun Factory

Entonces, ¿el Stronic G, sextoy “punto G” revolucionario, o simple gadget? Es lo que vamos a determinar en esta prueba.

Aquí está nuestra opinión sobre el Stronic G de Fun Factory.

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Embalaje del sextoy

En Fun Factory, los envases se suceden y se parecen, y el Stronic G no escapa a la regla: una caja de cartón con lunares, decorada con una imagen de un sextoy, simpática pero desechable (y biodegradable).

Por desgracia, no se incluye ningún estuche de almacenamiento.

Desembalaje del Stronic G de Fun Factory

Estética del Fun Factory Stronic G

El Stronic G es largo, fino y recto, a excepción de su cabeza, bruscamente inclinada hacia delante y plana. Es esta superficie plana la que ejercerá presión sobre el punto G.

Existe en tres colores: azul marino (como el modelo que hemos recibido), fucsia y violeta. El mango del sextoy es gris y cuenta con tres botones.

Pulsador Stronic G de Fun Factory

Textura y materiales

La parte insertable del Stronic G está íntegramente hecha de silicona de calidad médica. La superficie de la silicona es más lisa, menos granulosa que la de los tres anteriores: lo que le permite ser menos exigente en lubricante.

Alimentación del Fun Factory Stronic G

Como todos sus hermanos, el Stronic G es recargable, gracias al Click & Charge, cargador propietario imantado de Fun Factory. Se trata de un cable cuyo extremo se enchufa a un puerto USB, y el otro, imantado, se adhiere a dos pequeños conectores metálicos en la base del mango del toy.

Cabe destacar que la batería retiene muy bien la carga.

Fun Factory Stronic G y su cargador

Controles del Fun Factory Stronic G

Los controles están compuestos por tres botones: un botón grande rojo con el texto “Fun”, un “+” y un “-“.

El botón “Fun” enciende y apaga el sextoy, mientras que el “+” y el “-“ permiten navegar entre los modos.

Es posible bloquear los controles para evitar que el Stronic G se encienda durante su transporte: para ello, se pulsa simultáneamente “Fun” y “-“ hasta que el sextoy emite una vibración. El desbloqueo se realiza pulsando simultáneamente “Fun” y “+”.

Controles del Fun Factory Stronic G

Modos de pulsación

El Stronic G de Fun Factory tiene 10 modos. Arranca en un modo de pulsaciones constantes llamado “Perferct Start”.

Con la tecla “-“, se accede a tres modos donde cada pulsación tiene su “eco”: “Rattle” (rápido), “Gallop” (medio) y “Dirty Dancing” (lento).

Del lado del “+”, primero hay tres modos de pulsaciones constantes cada vez más rápidas: “Samba“, “Rumble” y “Quicky”, y luego tres modos más caprichosos, más entrecortados, en los que la velocidad y la intensidad de las pulsaciones varían: “Roller Ball”, “Vienna Waltz” y “Rumba”.

Nivel sonoro del sextoy

En cuanto al nivel sonoro del Stronic G: se le oye, cierto (un imán grande se agita de arriba a abajo dentro del sextoy, al fin y al cabo…), pero el sonido no sale de la habitación, y difiere del de un vibrador o de un estimulador clitoriano por succión. Es menos molesto al oído, y las personas que oigan ese ruido no deducirán la naturaleza de su actividad por ello.

Medición del nivel sonoro del Fun Factory Stronic G

Medición del nivel sonoro del Stronic G: 45,6 decibelios (frente a 50,4 decibelios del Europe Magic Wand en las mismas condiciones).

Eficacia del Fun Factory Stronic G

Si pulsa, al igual que los tres Stronic anteriores, el G difiere de sus predecesores por la orientación de su movimiento. En efecto, su forma, rectilínea hasta la cabeza, no opone ninguna resistencia a los vaivenes verticales, y su cabeza impacta contra el punto G con todas sus fuerzas.

Todo depende del efecto buscado. No hay la sensación de plenitud que proporciona el Stronic Drei, ni la textura del Stronic G, pero el movimiento es más amplio, incluso en uso “manos libres”, y la presión sobre el punto G, más marcada. En lo que a mí respecta, encuentro esta estimulación más eficaz, más intensa.

No todos los modos del sextoy producen las mismas sensaciones. Por una vez, tengo una preferencia por los modos “caprichosos”, en particular los dos últimos, “Vienna Waltz” y “Rumba”, cuyas series de pulsaciones entrecortadas estimulan el punto G de manera particularmente eficaz.

Asociado a un vibrador ultrapotente en el clítoris, es la combinación ideal para obtener orgasmos intensos y repetidos, sin el menor esfuerzo.

El Stronic G, junto al Fleshjack Boys Jason Visconti y el Europe Magic Wand

Conclusión: el Stronic G, un pulsador que rinde de sobra

Lo bueno:

  • El Stronic G es particularmente eficaz para la estimulación del punto G, sin esfuerzo, incluso sin las manos.
  • Su calidad global es muy buena: está hecho de silicona, su batería retiene bien la carga, los acabados son cuidadas.

Lo malo:

  • No hay realmente puntos negativos, si no es que su precio es un poco elevado (159 euros en el momento actual).

 

Note finale du test

9 .2 / 10

Les plus

  • Formidable para el punto G
  • ... ¡Incluso sin las manos!
  • En silicona pura
  • Textura agradable
  • Buena batería

Les moins

  • Precio un poco elevado

 

El Stronic G es formidable para estimular el punto G. Su forma es adecuada, sus pulsaciones son amplias. Incluso sin las manos, se obtiene una estimulación intensa sin esfuerzo.

Es un excelente sextoy, a mi gusto aún mejor que sus predecesores, el Stronic Eins, el Zwei y el Drei.

 

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