Entre las búsquedas insólitas de Google que te han traído hasta aquí, a veces encontramos palabras clave realmente raras.
Querido/a autor/a de extrañas búsquedas:
Así es como puedes satisfacer tus deseos más oscuros.
Buenos propósitos
Empecemos poco a poco. Estás poniéndote un poco en forma. Añades verduras a tu alimentación. Y ya que no hay que desperdiciar:
- “Masturbación con una lata de frijoles”
Luego repasas un poco de geometría:
- “Youporn objeto cilíndrico”
El volumen insertado de la lata de frijoles es igual al diámetro del chichi por el diámetro del chichi por la profundidad, dividido entre cuatro.
… Así como tu cultura general:
- “Edad Media bukkake“
Es cierto que el bukkake data más bien de los años 1980. Pero bueno, tampoco vamos a hacer todo un plato (de semen).
Bricolaje con juguetes sexuales, o al revés
Además, te has hartado de la historia. Lo dejas estar y te pones más bien a hacer bricolaje:
- “Masturbarse con una lijadora vibratoria”
- “Cómo usar una sierra sable con un juguete sexual”
- “Fabricación de una máquina para hacerse pajas con un serrucho”
- “Masturbación con lijadora”
Te conviertes en el Mac Gyver de las pajas. Pero bueno, los accidentes ocurren enseguida. Tras una breve estancia en el hospital, vas a visitar a tu familia:
- “Xhamster / Abuela guarra”
Algo desorientado por estos pensamientos edípicos, te vas a Australia para despejarte.
Animales y fetichismo
Allí te interesas por la fauna local:
- “Venta piel de canguro ley”
- “Fetichista de los canguros”
Te das cuenta de que los canguros son bastante fuertes, la verdad. Así que te orientas hacia animales más pequeños:
- “Penetración de un pulpo en la vagina”
- “Orgasmo porno con insectos”
- “Inserción de insectos en vídeo BDSM“
Los pulpos salen caros. Necesitas dinero para seguir satisfaciendo tus deseos tentaculares.
Un trabajo en una empresa de juguetes sexuales
Buscas trabajo:
- “Cómo entrar en la empresa We Vibe“.
Eh… ¿quizá enviándoles un currículum? En fin, no lo tienes fácil. Sobre todo desde que has especificado que buscas una:
- “Tienda donde se puedan probar juguetes sexuales”
Tu manera de plantearlo no inspira confianza. Y encima está en Canadá y, por ahora, tú estás en Australia.
Lo oculto del culo
Entonces recurres a la superstición:
- “Hago la prueba de 7 juguetes sexuales uno tras otro”
- “Porno hago la prueba de 7 juguetes sexuales uno tras otro”
Luego pasas directamente a las prácticas ocultistas:
- “Muñeca vudú sexual”
… Y Ginette
Pero al final encuentras la felicidad al conocer a Ginette:
- “El chichi/coño/almeja de/a Ginette” (sí, se buscaron todas las variantes)
- “Ginette la puta”
Quien amablemente te presta su:
- “Juguete sexual con forma de bigote”.
Si estas búsquedas insólitas de Google te han divertido, podrás descubrir otras en este artículo sobre la trimamofilia y todas tus otras inclinaciones inconfesables, y en este otro, sobre Ginette y su vagina.
Fuente de la ilustración al comienzo del artículo: galería de Flickr de Rob Ireton.

