L’Autoblow 2, sextoy anunciado como el Grial en materia de felación robotizada, llegó con un montón de expectación. ¿Un masturbador-chupador? Al menos eso prometía su campaña de crowdfunding…
Para poder escribir su review, me dejé “chupar” (o mejor dicho, “robot-chupar”) por el Autoblow… Así que voy a (intentar) compartir mis impresiones con vosotros.
Embalaje del sextoy
Nada especialmente notable en cuanto al packaging. Es un embalaje de cartón, bastante corriente, aunque presentable…
Pero eso no es lo que nos interesa… Entremos en materia: el masturbador.
Aspecto del Autoblow 2
Con su carcasa cilíndrica azul y blanca, el aspecto del Autoblow podría haber carecido de connotaciones sexuales… si el cilindro no estuviera coronado por un montículo blando, rosado carne, en el centro del cual una boca entreabierta, casi en forma de campana, espera pacientemente que le presenten un sexo en erección.
El Autoblow, visto de perfil
Esta boca es de aspecto bastante “neutro”, se puede ver igual bien representando labios femeninos o masculinos.
Detalle molesto a la hora de guardarlo: a diferencia de otros masturbadores como los Fleshlight, el Autoblow no tiene tapa, y su parte “blandengue” no está protegida. Mejor conseguir una bolsa de tela o una caja lo bastante grande para contenerlo, porque si no, se convertirá rápidamente en un nido de polvo.
El principio del Autoblow
El “montículo” es en realidad una funda (la “manga”) que se prolonga hacia el interior del sextoy. Es en este orificio donde hay que insertar el pene para que sea “auto-chupado” por el Autoblow.
La carcasa y la manga del Autoblow
La funda en cuestión está disponible en tres tallas: a elegir, A (para penes de un diámetro de 2,4 a 3,2 cm), B (pito de entre 3,2 a 4,4 cm de diámetro) y C (de entre 4,4 a 5 cm)…
Solo la circunferencia varía de una talla a otra, la profundidad es la misma. Si tu ego te dice que tu enorme miembro requiere (como mínimo) una talla XXXL, ten en cuenta que una manga bien ajustada ofrecerá probablemente una estimulación más eficaz. Recibimos la talla B, que me fue bien.

Alrededor de la manga, en el interior de la carcasa, dos círculos de perlas harán vaivenes, presionando la superficie de la funda de manera que la comprima localmente, para que sus paredes internas simulen los movimientos y la succión proporcionados por una felación.
Las perlas en el interior de la carcasa
La manga es extraíble, lo que permite lavarla fácilmente, y se puede cambiar. Por ahora, solo existe un modelo, en tres tallas, pero nunca está de más saberlo por si la funda acaba deteriorándose o por si uno se ha equivocado de talla.
La velocidad de los vaivenes es regulable, gracias a una rueda situada en la parte inferior de la carcasa.
Textura y materiales
La carcasa del Autoblow es de plástico rígido, mientras que su funda está constituida por un material descrito como “piel artificial de calidad”… Mmm… Composición desconocida. No huele demasiado a plástico, ya es algo.
Alimentación del sextoy
El Autoblow 2 funciona enchufado a la corriente… Y es un poco una lástima, porque obliga a masturbarse (o mejor dicho, a autoblowerse) a lo largo del cable de un enchufe eléctrico. Y no hay autofelación mecanizada bajo la ducha.
El Autoblow y su cargador
Uso del Autoblow 2
Antes de nada, hay que provverse de una buena cantidad de lubricante, a base de agua para no dañar la funda.
Enchufo el Autoblow.
Nivel de ruido
Hace bastante ruido, mecánico y regular, se oye que se mueve, por dentro. Si tenéis compañeros de piso o paredes demasiado finas, tendréis que encontrar un buen pretexto para explicar esta súbita cacofonía (por ejemplo, “Me estoy haciendo nectar de plátano”, “Estoy escuchando dubstep”, o “Mi PC hace ruido” servirán).
Las sensaciones
Me armo de valor (y del sextoy) con las dos manos antes de confiar mi pene a la infernal máquina.
Bueno, como no sé muy bien cómo expresarme para describir el efecto, voy a simplificar el proceso literario y daros mi opinión en forma de preguntas y respuestas. Un tipo de FAQ, o sea.
¿Es agradable?
Sí, definitivamente.
¿Increíblemente agradable?
Oye, no nos emocionemos, al fin y al cabo.
¿La sensación difiere realmente de los masturbadores clásicos, manuales (como los Fleshlight)?
Sí, no estamos a años luz tampoco, pero es diferente.
A la izquierda, el Fleshlight Girls Katsuni, a la derecha, el Autoblow
¿Y es mejor?
Bueno, pregunta delicada. Sí y no.
Sí, porque el movimiento es guay, y es automático. O dicho más directamente: se tiene menos la sensación de estar follando solo.
Pero también, no. No, porque al final las sensaciones están limitadas por lo que puede ofrecernos este pequeño motor eléctrico.
Mirad las fotos de arriba y observad que es imposible hacer presión “manualmente” alrededor del pene (como se puede hacer, por ejemplo, con un Flip Hole o un 3D de Tenga), dada la construcción del trasto. Así que uno se ve obligado a conformarse con una presión efectiva bastante menor que la que habitualmente proporcionan nuestras grandes (o pequeñas) manos. Y eso, pues es peor.

¿Se parece a una felación?
Una vez más, sí y no. En el absoluto, diría que no. No se parece realmente. Pero al final, aun así, se parece bastante más que un Fleshlight-like.

¿Se parece a una penetración?
Misma respuesta que para la felación. Exactamente la misma respuesta.
En resumen, ¿cómo describirías las sensaciones?
Bueno, en primer lugar, empiezo a cuestionar mi salud mental, porque ahí llego a darme el tuteo en mi autoentrevista.
Y luego, diría que es un poco como los Fleshlight, pero más “ligero” (menos presión), excepto que se gana un pequeño lado “realista” y un pequeño lado “es autónomo”.
El realismo, aunque lejos de ser perfecto, es aun así mejor que nada, mejor que los Fleshlight, por ejemplo.
El lado autónomo contribuye además a ese pequeño atisbo de realismo: “algo” nos masturba, y no son nuestras propias manos. Uno se acerca (y se imagina) mucho más fácilmente una relación sexual a dos (o a 10 si uno tiene mucha imaginación).
Conclusión sobre el Autoblow 2
- Las sensaciones son más “realistas” que con otros tipos de masturbadores.
- Es “autónomo”: no te masturbas con el Autoblow, te dejas masturbar por él.
Los puntos malos:
- Menos presiones sobre el pene que durante una masturbación.
Mi opinión sobre el Autoblow 2 es mixta. Es guay, pero no espectacular. Esperaba más al ver los vídeos de promo.
Al final, es un sextoy agradable y eficaz, sin ser por ello fantástico.
Lo merece de ser un nuevo tipo de masturbador, que proporciona un nuevo tipo de sensaciones… así que se podría decir que cumple todas sus promesas. Pero… el resultado no es deslumbrante, o al menos, no a la altura de mis expectativas.
Note finale du test
Les plus
- Sensaciones realistas - al menos, más realistas que con otros masturbadores
- Sextoy activo, que actúa mientras te dejas robot-chupar
Les moins
- Sin control manual sobre la presión ejercida sobre el pene
Gracias a Kisskiss.ch por habernos proporcionado le Autoblow 2 para esta prueba

















